Sobre el Pesimísmo

Leyendo un blog que me recomendaron (Open Culture), me topé con un video, una plática del filósofo suizo Alain de Boton, un sermón en la School of Life (un movimiento secular, establecido en Inglaterra, que dice sobre sí misma: "The School of Life is a new social enterprise offering good ideas for everyday living."), sobre el pesimismo.


Al empezar a escuchar el sermón, esperaba encontrarme con algo más cercano a lo que he escuchado sobre el pesimismo: que es una carga de culpa e impotencia autoimpuesta por cada uno de nosotros y que, claro, podemos sobreponernos a ella para tener una vida mejor. Ya saben, la misma sarta de mierda que nos tiene hasta las rodillas en libros de "auto-ayuda".


La verdad, no sé porque me puse a ver el video si espera algo como eso, lo que me tiene harto. Tal vez fueron los chistes que dijo al principio, el acento con el que habla (debo decir que de todos los acentos que he escuchado en mi vida, el acento británico es el que más me gusta) o simplemente curiosidad del concepto de The School of Life, pero cuando dijo estas palabras:
"...things will then start getting worse, you will come to the realization that life is essentially meaningless, that your efforts are headed nowhere, and that at some point you will be struck down  by dead and your loved ones and all your achievement will go with that, and all will return to dust, these are the basic facts of human life but they are often denied."
Claro, toda la "congregación" estaba muerta de la risa mientras decía eso. Al final de ese párrafo, Alain de Boton hace claro el punto de su plática: enfrentar esa oscuridad de frente. Alain de Boton es conocido por ser un avocado de la Felicidad y, a través de este sermón, quiere hacernos ver que una vez que aceptemos lo que él llama "los hechos básicos de la vida", vamos a poder vivir sin tanta presión, haciendo las cosas porque queremos hacerlas, no porque la sociedad y los demás dicen que debemos hacerlas, y nos daremos cuenta de que dimensionándolos, la vida comienza a verse como una colina no tan complicada de subir, en lugar de la montaña incansable que todos nos "animan" a subir.